Laetoli

Laetoli

domingo, 26 de enero de 2014

Laetoli



            eructó el volcán Sadimán,

la ceniza cubrió el suelo, llovió

luego,

pasaron

unos

que adelantaban

algo

al hombre,

que eran

ya,

un poco,

nosotros,

homininos de “caboteta de misto” con querencia

hacia los árboles,

los primeros que andaban siempre

de pie,

de la gente

de Lucy,




vino una lluvia

fina,

segunda vez

regurgitaba

la montaña

mágica

y la arenilla de su digestión caía sobre las huellas, sellándolas

para siempre



casi,

casi:

la erosión fue descalzándolas despacísimo,

durante tres millones setecientos mil años,

hasta que en 1976 Mary Leakey,

con su corro de arqueólogos,

tropezó (a la letra) con ellas



éstas, que llaman

icnitas,

en Laetoli,

un yacimiento de Tanzania,

registran el paseo (¡sería

maravillado,

lleno de miedo!)

        de nuestros tatarabuelos



desde ellas pueden contarse

todos los cuentos que nos dicen,

o que fabrican lo que somos, esto era

y no era

No hay comentarios:

Publicar un comentario